Gladys La Bomba Tucumana entró a la casa de Gran Hermano como participante, firmando un contrato de 1.2 millones de pesos por semana, negociado por su hijo Tiago Grillo quien reveló que inicialmente ofrecieron menos y que ella lo aceptó pese a su reciente duelo por la pérdida de Luifito.
Tiago contó que apoyó la decisión de su madre, notándola mejor anímicamente, pero teme que pise el palito con provocaciones sobre su relación pasada con él o temas del Bailando. Destacó su entrada alegre cantando y su actitud planta inicial, solo criticando a Danelick por mirar mal tras el conflicto con Brian Sarmiento.
El panel mostró un compilado de peleas explosivas de Gladys en realities como el Cantando y Bailando, donde confrontó a participantes, productores y público. Analizaron que su personaje combativo podría generar rating, pero arriesga nominaciones si explota con temas como la limpieza o canciones repetidas.
Gladys habló a cámara pidiendo tiempo para observar y jugar a su manera, prometiendo ser ella misma. El segmento incluyó informe sobre el repechaje de mayo con posibles regresos de Andrea del Boca, Carmina Massi, Brian Sarmiento y otros para revitalizar el programa ante baja de audiencia.