Las expectativas económicas se deterioraron en el primer trimestre, pasando del 50% que veía mejoras a un tercio pesimista, un tercio optimista y otro neutral según el estudio de Juan Mayor. El panel atribuye esto a shocks coyunturales como aumentos de tarifas, crisis cambiaria y efectos en consumo.
El electorado se divide en un 33% kirchnerista que nunca ve logros de Milei, un 30% mileísta sólido y un sector indeciso que quiere éxito del gobierno pero muestra preocupación por la economía. Este grupo intermedio migra según la época y mantiene apoyo ante alternativa kirchnerista pese a interrogantes.
En el primer trimestre, precios subieron más que salarios en alimentos y carne, aunque la inflación general baja. El gobierno logra objetivos macro pero impacta el bolsillo diario, generando signos de interrogación en la opinión pública.