Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la OPEP y OPEP+ en medio del conflicto en Medio Oriente, golpeando a Arabia Saudita y desestabilizando el mercado petrolero global.
La guerra con Irán provocó una crisis energética sin precedentes, con dificultades para exportar a través del Estrecho de Hormuz por amenazas y ataques iraníes contra buques.
Irán utiliza coacción para atacar mercantes, confiscar cargamentos y detener tripulaciones, actuando como piratas según un diplomático persa en Nueva York.
El Estrecho de Hormuz es clave para un quinto del crudo y gas licuado mundial, mientras EE.UU. busca bloquear a Irán, que no adhiere a la convención ONU del mar.