Emanero celebró su éxito al llenar arenas como Movistar Arena con sold out tras años de frustraciones, sueños y trabajo duro, destacando que el triunfo no llega de la noche a la mañana sino después de tropiezos.
Contó su enfoque creativo romántico e introspectivo, la variedad de público desde niños de 6 años hasta abuelas, su pasión por trajes elegantes en shows como Los Beatles, rituales simples antes de presentarse con soda y picada en camarín, inseguridades perfeccionistas al lanzar canciones, olvidar letras en vivo salvado por fans y coristas, y la química esencial con su equipo de dos coristas preparadas por Sonia.
Describió momentos observador en escenario viendo público variopinto y músicos, amor de fans respetuosos, búsquedas en Google sobre su edad 38 y novia Pamela con quien lleva casi dos años sin convivir aún, parentesco lejano con Miria Legrand descubierto por su tía de Coronel Dorrego, no arrepentirse de colaboraciones y soñar con Los Ángeles Azules o cumbia mexicana.
Sintió competencia sana con otros artistas que enriquece, probó cocina con Moria Casán haciendo ñoquis de sémola el 29 para el frío agregando leche, sémola, yemas, queso rallado, yema para gratinar con salsa blanca, promocionó shows en Rafaela, Paraná, Córdoba, Rosario y emanero.com.