Eliana García generó un fuerte quilombo en la mesa de Georgina Barbarossa al criticar la dinámica del Gran Hermano refiriéndose a una participante como "gordita" a quien se le perdona todo. Liana Garzio inició la discusión al decir algo sobre el juego, y Brancatelli la chicanó potenciando el comentario.
La familia de la aludida, identificada como Xipio, repudió las declaraciones en redes: "Qué fácil es hablar del cuerpo ajeno desde un sillón y con un micrófono, criticar el juego suma, opinar del cuerpo atrasa". Exigieron disculpas incondicionales por disfrazar discriminación de opinión, destacando que el respeto no depende del rating sino de la calidad humana.
Laura Uffal se sumó al debate defendiendo un punto válido, mientras los panelistas condenaron la gordofobia evidente contra la participante, a quien atacan solo por su peso. Georgina Barbarossa canceló a Garzio en el momento, y Brancatelli frenó la discusión en otro programa para visibilizar el error.
Los conductores coincidieron en que a una gorda no se le perdona nada, al contrario de lo dicho, y el comentario carecía de fundamento en un contexto donde se conoce la discriminación constante.