El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a 35 entidades e individuos por participar en una red financiera encubierta que permite a Irán mover miles de millones de dólares.
Las medidas se enmarcan en la Operación Furia Económica y apuntan a un sistema bancario en la sombra para ventas ilícitas de petróleo iraní.
Las redes facilitan a la Guardia Revolucionaria Islámica adquirir componentes para misiles y transferir fondos a Hezbollah y Hamas.