Un ataque con drones ucranianos contra la refinería rusa del puerto de Tuapsé el 20 de abril generó un impacto ambiental grave con lluvia negra y aves cubiertas de crudo.
Voluntarios trabajan en la costa para rescatar y limpiar aves, mientras el gobernador de Krasnodar confirmó daños en estructuras habitacionales y un desastre que podría tardar años o décadas en recuperarse.
Las imágenes de aves y costas contaminadas reflejan la magnitud del desastre, sumando consecuencias humanas y materiales del conflicto.