El panel de WiFi 24 profundizó el escándalo del jefe de gabinete Manuel Adorni, revelando inconsistencias en sus declaraciones juradas, donde no figuran bienes como cinco viviendas, una casa en Indio Country y reformas por 65 mil dólares en cash en un departamento de Caballito, lo que genera sospechas de enriquecimiento ilícito bajo investigación judicial.
Adorni negó contratos estatales de su esposa Betina Angeletti con su consultora Más B, pero mostraron vínculos con Fogia Company, ligada a Mara Gorin (mano derecha de Karina Milei), que se presentó a licitación de Tecnópolis (55 hectáreas) asociada a Marcelo Grandío (casado con Mónica Nofal) y empresarios como los Huertes y Nofal, en un proceso aún abierto.
Rodolfo Taylade (UxP) acusó a Angeletti de usar custodia policial paga por el Estado para salidas triviales como manicura o bares a las 4 AM, lo que motivó denuncia gubernamental por espionaje ilegal contra él, pese a su pasado en inteligencia.
Germán Martínez (jefe UxP) amenazó con interpelación y moción de censura a Adorni por perder confianza del Congreso, inédito desde 1994, mientras Javier Milei insultó a opositores como "chorros y asesinos" y defendió a Adorni con todo el gabinete presente, comparado con salida de Carlos Frugoni por similares ocultamientos patrimoniales.
El debate criticó la defensa presidencial como inédita e inconstitucional en espíritu, con nerviosismo evidente por agresiones a periodistas y mentiras en el Congreso, demandando renuncia de Adorni para no dañar al gobierno.