En la Cámara de Diputados surgió tensión cuando un diputado criticó duramente a Manuel Adorni por no explicar su vida lujosa y prometió no dar vuelta la página como defraudador, preguntándole cuándo renuncia.
El presidente de la Cámara intervino varias veces reprendiéndolo por no dirigirse de usted al jefe de Gabinete, recordando las formas institucionales y que no es una cancha de fútbol. El diputado insistió acusándolo de deslomarse en Nueva York en vez de trabajar y exhibir radiografías falsas de perros.
Los cruces elevaron la tensión en la sesión, con el preside advirtiendo última vez sobre el respeto a la presidencia y la audiencia, mientras el diputado cuestionaba la gestión en transporte público y pobreza.