Diego reveló que declarará el 5 de mayo en un juicio por corrupción, describiéndolo como un momento de tensión ante posibles mentiras de 60-70 personas involucradas.
Insistió en que Argentina merece saber la verdad sobre el caso de alto perfil visto "a cielo abierto", defendiendo la necesidad de culpables e inocentes probados en un país democrático.
Criticó la falta de institucionalidad para prevenir repeticiones de corrupción, dependiendo de funcionarios y jueces, y abogó por estructuras fuertes más allá de sesgos ideológicos.