El deshielo acelerado de glaciares en la región de alta montaña, impulsado por el calentamiento global, pone en riesgo el abastecimiento de agua para millones de personas en la próxima década.
Estudios de la Universidad Estatal de Ohio entre 2002 y 2023 registran pérdida masiva de masa glacial, generando a corto plazo inundaciones, desbordes y avalanchas, y a largo plazo escasez de reservas hídricas.