El empresario y periodista Daniel recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Lomas de Zamora, un galardón que lo emocionó como primera generación de profesionales en su familia de inmigrantes y lo comparó con sus orígenes humildes.
Relató su infancia en casas precarias de Bajo Flores, Pompeya y Floresta, con carencias como humedad y frío, zapatillas rotas y un ambiente de quilombo familiar, pero agradeció esas experiencias que lo formaron junto a la escuela, universidad y viajes.
Contó la épica historia de su abuelo Antonio, héroe inmigrante de Siria que emigró en 1927, se alistó en la Legión Extranjera por tracoma, viajó como polizón a Río de Janeiro y construyó desde cero en Argentina, enseñándole a no olvidar las raíces con baños de agua fría.
Describió cómo descubrió el periodismo en el Boston Globe durante una beca FURP en EE.UU., lo define como testigo veloz de la historia que publica lo que el poder oculta, alertó sobre el auge de autocracias que atacan primero a la prensa como Orbán o Milei, y evaluó a Milei como respuesta al hartazgo político pero con desafíos económicos y no reelección asegurada.