Marcelo, un contador con discapacidad que se volvió comediante, empezó a subir chistes a TikTok e Instagram durante la pandemia cuando le redujeron turnos laborales.
En su primer show online con 100 personas hizo el sueldo de un mes, usando el humor para superar inseguridades de su infancia turbia por ser callado y cuestionar su físico.
Sus rutinas abordan la sexualidad y vida adulta con discapacidad, rompiendo paradigmas, y enfatiza que el límite del humor es su conocimiento para evitar discusiones.
En Argentina, el público participa activamente, haciendo el show más dinámico, y sus chistes se viralizan por interacciones genuinas enfocadas en hacer reír.