El pastor explica que tras la muerte de Moisés, el Arcángel Miguel sepultó su cuerpo en lugar secreto para impedir que Satanás lo usara en falsa resurrección y provocara idolatría en Israel, como adorar tumbas de rabinos que aún ocurre en sectas judías.
Enfatiza que se debe orar al Padre en nombre de Yeshua por sus méritos como único rabino resucitado, no a muertos, apóstoles o profetas. Pedro confesó a Yeshua como Mesías hijo del Dios viviente, convirtiéndose en piedra viva y judío completo.
Critica llamar "Cristo" a Jesús pues es término griego romano; el Mesías es hebreo judío. Advierte contra cristianos que se judaizan disfrazándose o circuncidándose, pues Dios quiere que judíos y gentiles reconozcan a Yeshua como Mesías enviado.
Yeshua siempre habló de hacer la voluntad de su Padre, definiendo familia como quienes la cumplen. Ante rabino que preguntó el mandamiento principal, citó el Shemá Israel: Yud Hei Vav Hei Echad, Dios uno y único, derribando Trinidad.