Manuel Adorni salió escoltado por la Policía Federal del Congreso de la Nación tras casi ocho horas de exposición en su informe mensual de gestión, donde enfrentó preguntas sobre su patrimonio y causas judiciales. Reafirmó que no cometió ningún delito y que no renunciará, prometiendo probar su inocencia en la Justicia mientras acusaba a la oposición de chicanas evasivas.
El panel y diputados como Juliano criticaron la performance de Adorni por ser evasiva en temas clave como el estado de rutas en San Juan y Bahía Blanca, fondos para inundaciones no ejecutados y obras de infraestructura. La diputada Karina Bansi señaló contradicciones en promesas de inversión energética versus abandono de productores, mientras Juliano lamentó la falta de respuestas técnicas y el "gusto a poco" en el diálogo opositor.
En el gobierno evaluaron positivamente su solidez discursiva, viéndolo firme pese a nervios, pero analistas notaron una estrategia para victimizarse ante una oposición contenida que evitó sobreactuaciones. Hernán destacó la decepción ciudadana por escándalos de corrupción como propiedades y viajes, contrastando con el discurso anticasta de Milei, y pidió énfasis en ética pública más allá de la economía.
Cristina Pérez en Siempre + framed la jornada como batalla cultural del gobierno contra ataques opositores, con presencia total del gabinete y Milei en palcos. Mostró foto icónica de fotógrafo Santiago Filippuzzi capturando la tensión, y criticó la escalada institucional por cierre de sala de prensa y agresiones presidenciales a periodistas como "chorros y corruptos".
La oposición, con Miriam Bregman mofándose del blindaje a Adorni, escaló presiones políticas mientras el gobierno acusa a la prensa y kirchnerismo de ruido para tapar gestión económica.