Manuel Adorni responde evasivamente a miles de preguntas del Congreso sobre su incremento patrimonial y el de su esposa Bettina Angeletti remitiendo siempre a la pregunta 1780, donde indica que presentó su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.
La declaración jurada de 2024 omite propiedades como la casa en el country Indio Cuá comprada en 2024 y otras adquiridas recientemente, además de no detallar gastos en efectivo por unos 100 mil dólares en viajes a Aruba, Punta del Este en jet privado, Europa, Brasil, Iguazú y Bariloche, todos pagados en cash para evitar rastros. El fiscal Gerardo Policita investiga cajas de seguridad, billeteras virtuales y cámaras bancarias, mientras Adorni defendía antes la moral como política de Estado y criticaba privilegios.
Panelistas critican la doble vara: Carlos Frugoni renunció por omitir siete departamentos en Miami, pero al Adorni lo defiende todo el gobierno. Exigen explicaciones públicas sobre deudas por 335 mil dólares a jubiladas prestamistas y 65 mil a un hijo, sin vínculos previos con ellas, y contrastan con su vida anterior modesta de traje en cuotas y reclamos por salchichas.
Adorni podría aclarar hoy en el Congreso ante la sociedad, mostrando comprobantes como la transferencia por el viaje a Punta del Este que dice haber pagado él, pero se teme que evada y entre en chicana con la oposición, militantes en palcos y aplaudidores.