Manuel Adorni, jefe de gabinete, cerró su exposición ante diputados de Unión por la Patria recordando que su líder política Cristina Fernández de Kirchner está presa por robar 500 millones de dólares en la causa Vialidad, donde la Justicia decomisó 111 bienes, y rechazó la moción de censura anunciada por el bloque, argumentando que nunca se removió a un jefe de gabinete por ese mecanismo en la historia argentina.
Adorni defendió su gestión respondiendo por escrito a preguntas sobre pauta oficial adjudicada a empresas como Perfecta Producciones, Direct TV y Torneos y Competencias, comparando con los 42.600 millones de pesos gastados en 2023 por el gobierno anterior, y aclaró suspensiones por decreto. También abordó temas de salud, narcotráfico y economía, criticando el modelo kirchnerista por destruir el país con cepo cambiario y emisión descontrolada.
En la sesión hubo cruces intensos, con pedidos de silencio del presidente de la Cámara, aplausos de la bancada oficialista y anécdotas como la máquina de pochoclos de Paulón y el intento de Leiva de entregar un papel a Menem o Adorni, interceptado por Lemoyne y Almirón. El presidente Javier Milei llamó "corruptos" y "chorros" a periodistas al entrar y salir.
En el estudio, panelistas debatieron la confianza rota por el viaje de la esposa de Adorni a Nueva York en Tango 01 y presunto enriquecimiento, aunque mostró falta de mérito judicial. Entrevistaron al senador Paul Troni, quien evitó pedir renuncia pero criticó a Gildo Insfrán por no presentar declaraciones juradas en 25 años y destacó indicadores económicos positivos como caída de tasas de interés y producción récord.
Hubo más cruces, como con el diputado Juliano tuteando a Adorni, cortado por Martín Menem exigiendo "de usted". Analistas coincidieron en que Adorni no renunciará, respaldado por Milei, pero advirtieron riesgo de antipolítica y divorcio con la sociedad por no dar explicaciones claras más allá de la Justicia.