Manuel Adorni cerró su informe de gestión de casi siete horas en Diputados con un mensaje fuerte contra la oposición, acusándolos de desestabilizar el gobierno y prometiendo sacar a los corruptos del poder para siempre.
En un cruce picante con el diputado Rodolfo Tailade, Adorni denunció el detalle sospechoso del itinerario diario de su esposa, insinuando espionaje y amenazas a su integridad física, y rechazó intimidaciones recordando que no es un juicio público sino un informe constitucional.
Adorni comparó la situación con Cristina Fernández de Kirchner, condenada por robar 500 millones de dólares en obra pública, y criticó a legisladores de su partido por atacar sin autoridad moral mientras él no está imputado. Gabriel Bornoroni, del Bloque Libertario, felicitó a Adorni por dar la cara y rendir cuentas de la gestión de Javier Milei y el gabinete.
La sesión tuvo tensiones como el cruce con Pablo Juliano, quien cuestionó el patrimonio y vacaciones de Adorni tuteándolo, lo que generó interrupciones de Martín Menem exigiendo respeto formal. Adorni salió por Combate de los Pozos con amplio operativo de seguridad; Diego Santilli fue el último ministro presente, mientras Patricia Bullrich se fue temprano con anteojos polémicos.
Panelistas analizaron que Adorni no aclaró el origen de fondos para viajes y patrimonio, apostando a explicaciones judiciales como préstamos o herencia, pese a críticas por falta de transparencia política. Javier Milei, Karina Milei y el gabinete respaldaron la exposición, pero persisten dudas sobre su continuidad.