Un estudio revela que el 58% de la generación Z preferiría vivir en otra década, cifra cercana al 64% de mayores de 50 que eligen su juventud.
El fenómeno responde a agotamiento digital, valorando lo tangible como vinilos y fotografía analógica; genera revival intergeneracional con campañas como La Llama Que Llama.
Ambas generaciones priorizan salud mental y equilibrio sobre dinero, pero el 90% no se siente representado por publicidad actual, obligando a marcas a segmentar por valores compartidos.