Camila Rivero denunció a su expareja Federico Nicolás Balbuena por lesiones en contexto de violencia de género y abuso sexual tras una brutal golpiza grabada en mayo de 2025 en Pilar, pero el agresor permanece libre pese a videos, testimonios y secuestro de dos armas Glock en allanamiento.
Rivero relató cuatro años de infierno con Balbuena, quien la aisló de familia y amigos, la golpeó previamente (atendida en hospital en 2023 por costillas), amenazó vía WhatsApp e Instagram, y enfrenta denuncias por estafas y abuso sexual contra una excompañera de trabajo que resultó en un hijo no reconocido. La fiscal Marcela Semería, proveniente de narcotráfico, recién vio el video viralizado y no ordenó detención.
El abogado Daniel destacó falta de sentido común y perspectiva de género en la UFI de Pilar: declaración testimonial de más de dos horas, siete testigos, prueba periférica ignoradas; ni siquiera citaron a declarar a Balbuena pese a estrangulamiento, piñas y premeditación.
Similar al caso de Pamela Pombo contra Patricio Albacete, con botón antipánico pero sin prisión ni tentativa de femicidio en expediente. Víctimas denuncian tardíamente por miedo y terapia; panel indignado por revictimización, exige prisión y justicia efectiva.
Rivero viralizó video por impunidad, responsabiliza a fiscales mujeres no preparadas; balbuena retiene DNI, pasaporte, autos y bienes de víctima.