Verónica Ojeda declaró en el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en La Plata, ratificando que confiaba en el médico Leopoldo Luque como responsable de la salud del Diez.
Ojeda contó que en la Casa de La Plata, Diego no estaba en buenas condiciones, tomaba alcohol como cervezas y vino, y ella no podía estar allí con su hijo ni verlo en ese estado.
La familia de Maradona, incluyendo a la hermana Rita Laquiti, estuvo presente; la declaración refuerza la posición familiar sobre Luque como médico de cabecera.