En la quinta audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Verónica Ojeda ingresó a declarar por 40 minutos, revelando detalles de su rol como madre del último hijo de Diego y cómo una masajista la contactó para "salvarlo" en 2020, logrando retomar contacto pese a bloqueos.
Ojeda contó que Maradona reclamó no ver a Dieguito Fernando, amenazó con policía por secuestro, lo vio con cara reseca, ojos amarillos y deseo de volver a La Plata; describió cumpleaños octubre 2020 donde Diego estaba mal, con Morla, Pomargo, Vanessa Morla y Charlie, familiar de Rocío Oliva con antecedentes penales.
Señaló a Charlie, llegado vía Morla, como quien daba drogas, alcohol, pastillas para dormir a Maradona, facilitaba chicas y robaba; lo vinculó a marihuana encontrada y fallos en medicación para contextualizar falta de cuidado y explotación por el entorno de Morla.
Fernando Burlando pidió incorporar audio de Ojeda; previamente Rita Maradona dio testimonio intrascendente sobre Luque y casa Tigre insalubre, criticado por evasivas.