Los furgones de los trenes están saturados de bicicletas debido al fuerte aumento en el precio de la SUBE en el transporte público, lo que obliga a los usuarios que viajan desde el conurbano a la Ciudad de Buenos Aires a combinar tren con bicicleta para ahorrar dinero y tiempo.
Los pasajeros explican que la bicicleta les permite evitar colectivos desde la casa hasta la estación y viceversa hacia el trabajo o la escuela, con ahorros estimados en 30 mil pesos por mes o 3 a 4 mil pesos diarios según el trayecto, como hasta Alejandro Korn.
El uso de este método crece por el contexto económico, aunque los furgones se vuelven imposibles de transitar por la cantidad de bicicletas, y los entrevistados destacan que la SUBE no alcanza a fin de mes.
La tendencia indica que la cantidad de personas recurriendo a bicicletas como alternativa seguirá aumentando.