Tomás Allen, acusado de intentar asesinar al presidente Donald Trump, compareció tranquilo ante tribunal federal en Washington con tres cargos: transporte interestatal de armas, uso de arma en delito violento e intento de asesinato presidencial, penado con cadena perpetua.
El FBI documenta premeditación: reservó hotel donde Trump asistiría, viajó desde California y planeó daño a inocentes por motivación política contra republicanos.