El robot Muffling, creado en Japón, funciona como mascota de compañía al reaccionar a gestos, tacto y voz, desarrollando una personalidad que genera vínculo emocional con el usuario sin tareas prácticas como servir.
Expertos destacan su utilidad para adultos mayores, ya que no requiere cuidados como alimentación o paseos, similar a otros robots japoneses exitosos como perros o conejos robóticos que responden al tacto y sonidos.
Los creadores enfatizan el enfoque en productividad y emoción; usuarios reportan sentir conexión real, aunque panelistas prefieren mascotas reales para niños y ven potencial en ancianos.