Rita Maradona sale del tribunal descompensada, triste y negándose a hablar con la prensa sobre Morla o recuerdos de Diego, diciendo "me voy muy triste porque ya no está". Se dobló un pie y camina con ayuda de abogado.
Periodistas intentan preguntas sobre visitas prohibidas a casa de Diego y quién manejaba accesos, pero Rita evade. Se critica que testigos caminen cinco cuadras expuestos, especialmente familia de víctima mayor y emocionada.
En audiencia mencionó Morla pese a manto de silencio; hermanas en juicios paralelos por marca en Argentina, EE.UU. y Europa, núcleo de la causa.