En la quinta audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Rita Maradona declaró que las hijas de Diego se hicieron cargo de su salud por ser mayores de edad y eligieron la casa de internación en el Tigre. Señaló que vio a Leopoldo Luque varias veces en la casa, pero no sabe detalles de la atención médica porque se encerraban en la habitación. Evitó hablar mucho de Matías Morla, aunque surgieron objeciones de la defensa cada vez que se lo mencionaba, hasta que los jueces permitieron nombrar a terceros no imputados.
El panel repasó audios y chats de prueba: en un grupo de WhatsApp de las hijas, Carlos Díaz y Luque insistían en respetar el espacio de Diego para medicación y alcohol cero, mientras las hijas reclamaban visitas. Se destacó el aislamiento ordenado por médicos y la falta de controles, con ropa sucia y sábanas mojadas halladas en la casa. Morla admitió en entrevista pagar 16 mil dólares cash por el alquiler de tres meses de esa casa inadecuada, firmada por Hanna Maradona (Jana), y se desligó de la elección, alegando presión familiar.
Luque presentó audio de Yanina Maradona preocupada por una foto postquirúrgica, intentando mostrar sintonía con hijas, pero el panel lo vio como reclamo emocional. Morla defendió solo a Díaz, criticó el deterioro de Diego visto días antes con voz robótica, y se desligó de otros imputados. Abogado de Jana, Gustavo Pascual, negó responsabilidad de hijas en la casa, afirmó acataron recomendaciones médicas y pidió más info sobre últimos días.
Expectativa por declaraciones de Verónica Ojeda y Díaz, quien afirma inocencia y rol solo de desintoxicación. Querella busca 20-25 años de prisión. Morla aparece en otro juicio por marca Maradona como imputado. El debate critica falta de controles y rol central de Morla en decisiones.