Ricardo Jaime, exsecretario de Transporte de Néstor Kirchner, declaró en el juicio por los Cuadernos negando coimas en esa causa, aunque es coimero confeso por condena en juicio abreviado en otra investigación por pagos ilegales de empresarios del transporte.
Jaime, pieza clave en el Ministerio de Planificación de Julio De Vido, gestionaba subsidios radiales concentrados en transporte y energía durante los gobiernos kirchneristas. Panelistas destacaron su ascenso y caída, comparándolo con la María Julia del kirchnerismo.
Recordaron la tragedia de Once como emblema de corrupción que mata, pese a ingentes subsidios que no mejoraron el servicio ferroviario, con advertencias ignoradas. Jaime, preso hace 10 años, pidió prisión domiciliaria por edad y enfermedades, logrando traslado a Córdoba.
Representa el declive de figuras poderosas del kirchnerismo, primer preso de ese esquema que manejaba cajas como subsidios de transporte.
La decadencia del sistema ferroviario persiste hasta hoy, ligada a la gestión de Jaime.