El rey Carlos III y Camila llegaron a Estados Unidos en visita oficial, con gestos de lazos entre Reino Unido y EE.UU., destacando apoyo mutuo a la democracia pese cruces previos de Donald Trump con aliados europeos por conflictos como Irán.
Carlos III sorprendió pidiendo al Congreso americano apoyo a Ucrania en su guerra con Rusia para mantener paz en Europa, en su segunda intervención histórica allí tras Isabel II en 1991. Trump bromeó que su madre tenía un crush con el joven Charles y elogió la amistad anglosajona.
El rey habló poéticamente de la "revolución anglosajona en libertad" y tradición compartida. Sigue cena de gala en Casa Blanca y viaje a Nueva York por víctimas del 11-S.