La crisis energética por el cierre del Estrecho de Hormuz impulsa rutas alternativas para el petróleo, con construcción de oleoductos en países del Golfo. Arabia Saudita ya tiene el oleoducto este-oeste hasta el puerto de Jambú en el Mar Rojo.
Emiratos Árabes Unidos cuenta con el oleoducto Habshan-Ujaira conectando Abu Dhabi con el Golfo de Omán. Omán busca reducir riesgos aumentando producción, mientras China, India y la Unión Europea potencian energías alternativas.
Petroleros iraníes viejos acumulan crudo y podrían colapsar, con versiones de parar producción por pozos obsoletos. Precios del petróleo varían entre 100 y 200 dólares.