Pablo Echarri estalló contra Puro Show tras gira mediática, acusando a panelistas de dormirse o aburrirse con sus discursos sobre ficción y política, llamándolos superficiales y desaprensivos. Dijo que lo tratan con disgusto y no van al hueso.
Se cruzó con Fernanda Iglesias por tensiones pasadas de 30 años, ideología (él "gorila", ella "cuca") y anécdotas como una reunión en Zagay donde él se fue dando portazo por desacuerdos sobre deudas. Panel defendió respeto siempre mostrado y aclaró chistes sobre aburrimiento.
Recordaron defensas mutuas como con Luca Martín hijo de Echarri, y críticas a su promoción de Milei fingiendo demencia al votar. Tensiones subieron con reclamos de detalles específicos de mala praxis periodística.
Discutieron ficción en TV como semillero de artistas y naturalidad en debates políticos sin agresiones.