Una orca quedó varada en playa de Punta del Este por fuerte viento y crecida; no pudieron devolverla al mar pese a pozo para refrigerarla.
Veterinarios la sacrificaron de noche por peso de órganos en tierra que impedía respirar y afectaba circulación. La llevaron a instituto para autopsia; común en costas argentinas, emparentada con delfines, no ataca humanos.