Neymar llegó a Buenos Aires con la delegación de Santos para jugar contra San Lorenzo y saludó a fans que lo esperaban, firmando autógrafos y sacándose fotos.
El brasileño se acercó a la gente que gritaba su nombre, intercambió camisetas con jugadores como Giuliano Galoppo y De Ander Herrera, generando revuelo.
La hincha describió a Neymar como un pibe muy querible que se construye con gestos.