Nadine, ex empleada de Federico Nicolás Balbuena, dueño de la concesionaria Car Center Adjudicados en Ituzaingó, denunció haber sufrido tres abusos sexuales por parte de él en 2024 mientras trabajaba para su empresa. Balbuena la amenazó con un arma en su domicilio de un country en Luján, en su camioneta y en un baño de la empresa, obligándola a relaciones forzadas bajo amenaza de despido o golpes físicos.
La violencia comenzó con insultos y agresiones verbales en reuniones laborales y sociales, donde Balbuena denigraba a las mujeres y las minimizaba. Nadine quedó embarazada como resultado de uno de esos abusos y tiene un hijo de nueve meses del agresor, quien se niega a reconocerlo pese a sus ofrecimientos de realizar un ADN. Balbuena nunca se hizo cargo del niño y le sugirió abortar.
Camila, otra víctima, mostró videos de agresiones físicas por parte de Balbuena, quien también la golpeó durante años. Ambas mujeres publicaron audios donde él las insulta, amenaza con pegarles y las trata de estúpidas, demostrando su patrón de violencia y manipulación. Balbuena posee armas, incluyendo dos pistolas 9mm encontradas en un allanamiento, y enfrenta denuncias por estafas en su concesionaria.
Nadine denunció los abusos siete meses después en Luján, pero la justicia no avanzó: solo le otorgaron una perimetral de 90 días y no citaron a Balbuena a declarar. Pide terapia psicológica, asistencia económica y justicia rápida, ya que quedó sin trabajo y sola con su hijo. Otras mujeres relataron experiencias similares de manipulación e insultos con él.
El programa mostró audios exclusivos del horror, donde Balbuena amenaza con golpearla y la despide, destacando su doble cara: agresivo pero luego conciliador. Nadine teme por su seguridad y la de su hijo, ya que Balbuena sigue libre con su negocio abierto.