El presidente Javier Milei criticó duramente la Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero de John Maynard Keynes en su disertación en el Palacio Libertad, llamándola una obra que hizo mucho daño y un genio del mal.
Milei relató el contexto pre-Keynes con modelos clásicos de ahorro-inversión, donde la tasa de interés coordina intertemporalmente bienes presentes y futuros, y el mercado de dinero determina el poder adquisitivo.
Explicó que el ahorro crece con la tasa de interés al desplazar consumo al futuro, mientras la inversión crece al bajar la tasa, y criticó las aberraciones keynesianas sobre empleo y dinero.
Mencionó la recuperación de la demanda de dinero y la base monetaria fija para anticipar caída de inflación.