El ejército israelí destruyó más de mil infraestructuras de Hezbollah en el sur del Líbano, entre el río Litani y la frontera sur, según un comunicado oficial. Las fuerzas hallaron cientos de armas como ametralladoras y fusiles Kalashnikov.
Las infraestructuras incluían edificios con trampas explosivas y depósitos de armas, reducidos a cenizas por ataques de la División 91 de las Fuerzas de Defensa de Israel. Hezbollah se sumó a la guerra en respaldo al régimen de Teherán que financia sus actividades terroristas contra Israel.
La zona crítica es el sur libanés desde el inicio de la ofensiva.