Irán impone restricciones a exportaciones de productos de acero como planchas y láminas para garantizar abastecimiento interno ante escasez en cadenas de suministros.
La medida proteccionista responde a conflictos comerciales y tensiones globales, priorizando industrias locales como la siderúrgica.
La Oficina de Regulaciones confirma el objetivo de proteger suministro doméstico en contexto de guerras y limitaciones exportadoras.