El régimen iraní envió a través de Pakistán una propuesta de tres puntos a Estados Unidos para terminar la guerra en Medio Oriente: primero un cese al fuego duradero sin ataques de Israel ni EE.UU. a Irán ni Líbano, luego abrir el Estrecho de Hormuz controlado por Irán y Omán cobrando peaje, y por último hablar del programa nuclear una vez cumplidos los anteriores.
Donald Trump descartó la iniciativa por no satisfacer sus demandas. El ministro iraní Arachi la presentó a pakistaníes como mediadores. Verónica Recia detalló que las condiciones debilitan la posición de EE.UU., que exige ataques y cierre del estrecho para presionar económicamente a Irán.
El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que Irán humilla a Estados Unidos en esta guerra. Arachi se reunió con Vladimir Putin, fortaleciendo lazos Rusia-Irán.