Irak inició operaciones de la primera unidad de 250 megavatios de la planta solar Bas Razan en la provincia de Basora, conectándola a la red nacional para diversificar fuentes energéticas y enfrentar la crisis de gas.
El proyecto generará un gigavatio con cuatro unidades y 2 millones de paneles solares, usando sistemas de seguimiento solar y limpieza robótica en seco para reducir emisiones de CO2.
La segunda fase, prevista para mayo, se pospuso a junio o julio por retrasos en importaciones. Aider Issa, director del proyecto, destacó la transición a energías limpias.