El Instituto Oncológico Ángel Roffo enfrenta una crisis gravísima con falta de insumos básicos como gasas y alcohol, sin acelerador lineal desde hace un año y sin radioterapia para pacientes con cáncer.
El instituto de 104 años tiene problemas de infraestructura como riesgo de derrumbe, falta de calefacción, agua caliente y clausura parcial de terapia intensiva por filtraciones; familias llevan estufas para pacientes internados.
Dependiente de la UBA, no atiende nuevos pacientes sin obra social ni carenciados, solo continúa tratamientos existentes; trabajadores higienizan pacientes con agua de pavas eléctricas ante la falta de servicios.
Mañana organizan una cena solidaria en el Yacht Club de Puerto Madero tras 30 años, pero reclaman mayor presupuesto estatal en lugar de depender de donaciones privadas.