Gladys la Bomba Tucumana entró a la casa de Gran Hermano con cumbia, empanadas y pronósticos de tormenta, llegando "floja de papeles" y generando revuelo inmediato.
Los participantes la recibieron con entusiasmo, probando sus empanadas tucumanas, mientras ella interactuaba con energía, preguntando por Rocío y Santiago y defendiendo su libertad para decir lo que quiere.
Se mostró como una "veterana bien mañera", rechazando ofertas bajas y afirmando que a su edad es cara, solo acepta si hay buena paga.