César Jauregui, fiscal estatal de Chihuahua en México, renunció tras admitir omisiones en la investigación de la muerte de dos agentes de la CIA ocurrida el 19 de abril en un operativo antidrogas no autorizado.
Los agentes estadounidenses murieron en el estado de Chihuahua sin permiso formal del gobierno mexicano. Washington reclamó compasión al gobierno de Claudia Sheinbaum, mientras México asegura que entraron sin autorización.
La renuncia se dio en conferencia de prensa al inicio de la semana, reconociendo fallas en el manejo de la presencia de los extranjeros.