Durante funciones de la biopic de Michael Jackson, exitosa con 217 millones de dólares en taquilla, fanáticos suben al escenario de cines para recrear coreografías, generando viralidad y debate en redes.
Algunos espectadores critican la interrupción y prefieren ver la película en casa, mientras otros lo ven como happening divertido y energético, similar a tendencias de Barbie.
Panelistas coinciden en querer ver la película concentrados sin interrupciones, aunque reconocen la pasión por el artista convierte las funciones en eventos.