Un nuevo estudio científico alarmante vincula la caída global de la fertilidad con el efecto sinérgico entre la crisis climática y la exposición a químicos tóxicos como microplásticos y PFAS.
La investigación, liderada por la Universidad Estatal de Oregón, revela que el impacto combinado de estos factores es devastador, afectando humanos, aves e invertebrados, y empujando al 75% de los países hacia tasas de natalidad por debajo del reemplazo para 2050.
Sustancias como ftalatos y bisfenoles alteran el sistema hormonal y la calidad del esperma, mientras el estrés térmico por calentamiento global interviene en la determinación del sexo y agrava fallos reproductivos.
Los científicos exigen un cambio sistemático urgente con reducción de emisiones y regulación estricta de químicos industriales.