Tras la victoria del boxeador ucraniano-ruso Gorochenko en Turquía, estalló un escándalo con piñas, patadas, sillazos y botellazos entre equipos.
La seguridad se desbordó en el estadio; el speaker pidió calma. Gorochenko, de 35 años de Kiev con ciudadanía rusa en Rostov del Don, abrazó a su equipo y saludó al entrenador turco, quien lo empujó.
Hijo de un luchador, Gorochenko derivó al boxeo. El entrenador rival respondió con empujones, generando tensión entre rusos y turcos.