Las empresas de transporte público declararon estado de emergencia ante la indefinición en la cobertura de costos y subsidios, con una reunión clave programada para el 30 de abril en la Secretaría de Transporte. Amenazan con profundizar la racionalización de servicios, lo que implica menos frecuencia de trenes y colectivos, afectando gravemente a los usuarios en hora pico en estaciones como Constitución y Retiro.
Pasajeros denuncian hacinamiento extremo, demoras de hasta una hora, vagones sucios y reprogramaciones constantes, obligándolos a salir con horas de anticipación y gastar fortunas en viáticos de 10.000 a 15.000 pesos diarios o apps de hasta 50.000 pesos. Entrevistados como Victoria, Ceci y otros critican al gobierno de Milei, lo llaman de mierda y acusan de genocidio pasivo por recortes, mientras colectivos pasaron de 18.000 a 15.000 en circulación.
En el panel debaten los aumentos explosivos: subte de 110 a 1.500 pesos, colectivos de 50 a 900 pesos, trenes de 750-800, sin correlación con salarios. Usuarios como Patricia tardan 8 horas diarias viajando para 5 horas de trabajo, priorizando entre luz de 220.000 pesos, comida o transporte, con descuentos por presentismo pese al caos.
La discusión deriva en cruces sobre extranjeros, impuestos y ajustes del gobierno, que busca eficiencia recortando pero impacta a laburantes de zonas como Ezeiza o Florencio Varela, con madres viajando con niños en condiciones inhumanas.