Diego Cabos, autor de la revelación de los cuadernos, explicó que denunció un sistema de corrupción más que hechos aislados, donde empresarios pagaban coimas a los Kirchner para ganar licitaciones estatales.
Contó anécdotas como empresarios admitiendo pagos en indagatorias, intentos de pago para cerrar el caso por 13 millones de dólares rechazados por la fiscal Fabiana León, y cómo el empresariado estaba cooptado sin competencia real.
Alfredo Leuco criticó a los empresarios por mentir sobre defender empleos, cargando sobreprecios a la sociedad, y por no denunciar públicamente la extorsión pese a su poder.
Cabos detalló testimonios como el de Wagner, quien organizaba pagos en confiterías y armaba fajos de dinero, cubriendo a veces con su propio bolsillo.