Orlando Tristán Novillo fue condenado a 20 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal a una nena de 12 años mediante redes sociales desde la cárcel de Florencio Varela, usando perfiles falsos para prometer modelaje y exigir fotos y videollamadas explícitas durante tres años.
Ya detenido por otros delitos sexuales, usó celular permitido en prisión para coaccionar a la víctima, obligándola a actos con objetos. La menor contó a una docente, llevando a la condena inédita pese a no haber contacto físico.
La justicia equiparó las acciones a violación, cuestionando el uso de celulares en cárceles.