Más de 500.000 personas trabajan como choferes de aplicaciones en Argentina, con 100.000 nuevas incorporaciones recientes, muchos con pluriempleo para complementar ingresos insuficientes.
Entrevistados como vendedores de teléfonos, acompañantes terapéuticas y dueños de emprendimientos de alquiler de fiestas relatan jornadas de hasta 14 horas, desde las 5 de la tarde hasta las 4 de la mañana, priorizando viajes rentables en zonas como Palermo o Caballito que pagan hasta 20.000 pesos en media hora.
Las conductoras destacan desafíos como inseguridad, selección de pasajeros por calificaciones y disfrute de salidas nocturnas, mientras el 60-75% tiene otro empleo formal. No sienten vergüenza pese a críticas, atribuyendo la necesidad a sueldos bajos.
El boom refleja caída del consumo y necesidad de extras para fin de mes en una economía complicada.