Brian Sarmiento, recién eliminado de Gran Hermano, explica en entrevista que entró al programa para pagar deudas alimentarias de sus hijas, culpando un bajón económico tras ser futbolista donde no manejaba cuentas y todo iba para ellas.
Admite no poder pagar pasajes en primera a Europa ni videollamadas, y que la madre no lo deja verlas pese a mensajes para cumpleaños. Panel cuestiona: no es solo económico sino falta de voluntad, sin salida laboral como heladería, y contradicción pidiendo primera clase.
Discuten que debe firmar acuerdo para cuotas, y que no expuso su verdad como otros ante acusaciones graves. Panel ve incoherencias en su relato sobre proteger a las nenas.